Después—um, un tiempo cuando regresé a México después de haber estado aquí en Estados Unidos, me quedé con las ganas de comprarme unos lentes. Entonces lo primero que hice fue comprar unos lentes en México para el sol. Me subía al camión y me los puse, y yo acá, no, bien—bien cache, y cuando me iba bajando del camión, iba bajando el primero, el segundo, y el último, el último piso, no lo vi, entonces me di un trancaso. Por eso no uso lentes del sol.